lunes, 20 de mayo de 2013

PEDRO GARCIA DIAZ

Pedro garcias diaz Cheque chimbo el Mar Abr 23, 2013 8:49 pm Nació en el epicentro natural de los Kankuamos, Atánquez (Cesar), el 19 de abril de 1937. Como todo vallenato que se respete, es egresado del Colegio Nacional Loperena y abogado de la Universidad Libre de Bogotá. Su intuición por la composición musical le despertó a muy temprana edad, siendo apenas un adolescente, ya era autor de uno de sus cantos. En compañía de "Pablito" López ha escrito y vivido un anecdotario interminable que es el resultado del sinnúmero de viajes que se han realizado por todo el mundo en busca de la difusión de lo que más le ha apasionado "El folclor vallenato". México, Rusia y Estocolmo, permiten la confirmación de la anterior manifestación. Igualmente al lado de Florentino Montero, integró un conjunto de mucha tradición y éxito en nuestro país y en el exterior, "Los Cañahuateros". Sus obras: "El trovador ambulante", "Adiós al Magdalena", "Nostalgia de Amigo", "La promesera", "Por qué te marchaste", "Amor de mis amores". "El poeta pintor" es un homenaje al desaparecido pintor Jaime Molina Maestre, personaje de imborrables y profundas huellas dejadas en la cultura Vallenata. Última edición por Cheque chimbo el Mar Abr 23, 2013 8:55 pm, editado 1 vez Cheque chimbo PODEROSOS Fecha de inscripción: 19/04/2013 Mensajes: 97 Re: Pedro garcias diaz Cheque chimbo el Mar Abr 23, 2013 8:50 pm Pedro García Diaz, el más grande los Kankuamos -parte I Nada reconforta tanto como escribir un artículo sobre alguien a quien uno admiró, respetó y quiso; por ello con un placer enorme me di a la tarea de auscultar más sobre la vida personal y artística de Pedro García Díaz, más conocido como "Tío Pello", el "Kancuamo" o el "Gavilán Atanquero". Afortunadamente tengo una gran amistad con las personas que a mi juicio más lo conocieron y con las que "Tío Pello" más trató: de una parte, el amor de su vida Carolina Villa Salcedo, con quien convivió media vida, y, de otra, Pablo López Gutiérrez, con quien compartió casi toda su vida, ya que el mejor cajero del mundo fue el amigo inseparable de Pedro García. Para escribir estas líneas era indispensable reunirme con ellos, escucharlosy deleitarme con sus relatos, lo que efectivamente hice; pero, como es natural, no tengo suficiente mezquindad para dejar de compartirlos con ustedes. "Carolina, ahora sí me llegó la vejez, porque cumplo 70", le dijo Pedro García el 18 de abril de 2007 a su Rosa samaria unos días antes de viajar a Valledupar, por una invitación expresa de la Fundación que hizo a todos los Reyes de la Canción Inédita, ya que se efectuaba la versión número 40 Rey de Reyes, y Pedro era uno de ellos, había obtenido esa distinción en 1979 con su tema El poeta pintor, una canción en homenaje al desaparecido pintor Jaime Molina Maestre. Me contó Pablo López que Pedro García no se la llevó bien con su primeraesposa, con quien tuvo tres hijos y posteriormente se separó. Fue precisamente en un cumpleaños de Pablo López, interminable parranda, en la que no podían faltar los hermanos Zuleta Díaz, Esteban Salas, José Míndiola, Ciro Ouiroz Otero y Evelío Daza Daza, entre otros, en la que Pablo le presentó a Carolina Villa: allí quedó flechado Pedro; definitivamente fue amor a primera vista, porque a los dos días la llamó para decirle que necesitaba verla y cantarle la canción que le había compuesto que titularía Rosa samaría y que posteriormente grabaría con Los Cañaguateros; eso fue en el año 1973; desde entonces y hasta el día en que viajó feliz a Valledupar para presentar su canción "La prepago", compartió con Carolina su vida íntima y su vida artística, porque iba con ella casi a todas partes. Tanto Pablo López como Carolina vieron en Pedro García a un hombre enamoradizo, caballeroso, respetuoso y un amigo en toda la dimensión de la palabra. Cuenta Pablo que él le conoció muchas novias a "Tío Pello", pero nunca desatendió ni dejó de mencionar al amor de su vida, Carolina Villa, esa mujer que cuando habla de su ídolo y su esposo se le aguan los ojos de tal manera que me toca darle un viraje a la conversación. "Yo conocí a Pedro en el Colegio Loperena, donde cursamos primero de bachillerato, por allá en el año 1953, armábamos unas guachafitas en los recreos en las que yo tocaba caja en un pupitre y Pedro tocaba la guacharaca, los muchachos se arremolinaban y casi siempre algún profesor nos regañaba", me dijo sonriente Pablo López, como haciendo remembranzas y queriendo regresar a aquellos tiempos. Desde esa época, Pedrón y Pablón, como los bautizó Carlos Alberto Atehortúa, fueron inseparables;"Hicimos hasta tercero de bachillerato y él inventó irse para Santa Marta y cuando regresó no lo aceptaron y ahí le cogí yo un año", continúa relatando entusiasmado Pablo; dice también que él lo llevó a La Paz y le presentó a Miguel López y desde entonces tocaban en los paseos que organizaban en el Loperena; después se vinieron a estudiar a Bogotá, sematricularon en la facultad de derecho de la Universidad Libre y allí armaron un conjunto vallenato que en vez de acordeón tenía dulzaina. El conjunto con el que iniciaron en la Universidad lo integraban: Pablo López, en la caja; Guillermo Valencia, el "Compae Goyo", en la tumbadora; Édgar Serán, según Pablo el mejor pitcher de Bolívar de esa época,interpretaba la dulzaina; Reinaldo López tocaba la guacharaca; la guitarra la tocaba Víctor Mausa; después le incorporaron el acordeón piano que lo tocaba Alejandro Gómez, y la voz de Pedro García; ellos representaban a la Universidad Libre en todos los eventos culturales y en ese entonces las universidades más prestigiosas de Bogotá organizaban concursos y este era el grupo que se llevaba los premios. Pedro García Díaz, el más grande los Kankuamos (Parte II) Continúo con mucho agrado llevándoles a ustedes, parte de la vida musical del ‘Tio Pello’ …Luego conocieron al acordeonero guajiro Víctor Soto y, al lado de Esteban Salas, formaron "Los Universitarios"; representaron a la Libre en la cuarta versión de la Feria de Calí, y tocaban en el radíoteatro de Radio Santa Fe, donde se daban cita todos los domingos los costeños que vivían en Bogotá para escucharlos y añorar su tierra, y allí también comenzaron algunos "cachacos" a conocer y a querer el vallenato; algunos recogían a los universitarios en la puerta del radíoteatro y se los llevaban a parrandear en la "nevera". Me cuenta Pablito o ‘Pablón’ que por esa misma época grabaron con "Tito" Avila y Pedro García la varita 'e caña, y en ese disco también cantó Estercita Forero, quien era corista del grupo; los acompañaba Miguel Ospino, segunda trompeta de Lucho Bermudez, con una especie de bombardino: Álex Acosta el"muñecón", en el saxofón; el "negro" Plinio, el baterísta de La Tropibomba, tocaba la batería; las grabaciones las hacían en Suramericana de Grabaciones. Cuando le pregunté a Pablo si él había tocado con ‘Los Cañaguateros’ se le iluminó el rostro y con una casi infantil sonrisa me dijo: "Au, si es que Los Cañaguateros surgieron cuando con Florentino Montero, Esteban y yo grabamos la telenovela El vendaval, y Pedro no actuó en la novela, pero él compuso la canción; recuerdo que yo me iniciaba con la caja; cuando esperábamos el huracán que nacía lento con ritmo de son, luego pasaba a merengue y cuando la brisa se convertía en huracán arrancaba la puya; todo eso en la caja, es decir, la velocidad del viento se asimilaba con los aires vallenatos". Cuando uno habla de Pedro García con Pablo López se nota a leguas el cariño y afecto que se tuvieron esos dos. Cuenta Pablo que fue él quien lo invitó a Estocolmo para la entrega del Premio Nobel a ‘Gabo’, porque el conjunto que inicialmente invitó ‘Gabo’ estaba conformado por ‘Colacho’ Mendoza, ‘Poncho’ Zuleta, Adán Montero y Pablo López pero como Colacho en esa época andaba con Diomedes y Poncho quería llevar a Emilíaníto, entonces Pablo dijo que él quería llevar en la guacharaca a Pedro García, que entre otras cosas servía para que ayudara a cantar a Poncho. "Efectivamente allá terminó Poncho tocándole la guacharaca a Pedro que finalmente terminó cantando; claro que en la presentación oficial sí cantó Poncho", dice en tono pacífico Pablo. Dice Pablo López que Pedro García se gozó a Poncho Zuleta en Estocolmo, porque se tomó una foto con el botones del hotel creyendo que era el Rey, por la manera como aquél estaba vestido, con una muy natural carcajada dice Pablo. "Es que el tipo llevaba un sacoleva con una cola larga, y Poncho nos hizo que le tomáramos la foto, después que Pedro lo vio venir carga'o de maletas, le formó la guachafíta a Poncho: “ve Poncho y ¿ese no es tu Rey?" Le escuchamos decir a Pablo López: "Para nosotros hacer que el Vallenato se metiera a Bogotá fue una tarea muy difícil. Eso se le debe a Alfonso López Míchelsen, Miguel Santamaría Dávila y Nandito Molina, el papá del actual presidente del Festival, quien tocaba caja y fue mi maestro en eso; yo lo reemplacé en el conjunto de Víctor Soto, y Pedro García reemplazó a Hugues Martínez como cantante". Pedro García Díaz fue el amigo inseparable de Pablo López. Cuenta Pablo que para el primer festival vallenato viajaron juntos en el Expreso del Sol, el tren que los llevaría a la costa desde Bogotá. Se encontraron con un derrumbe en La Tribuna y les tocó tirar pala para poder seguir, pero lo más divertido fue que esa vez en el tren llevaban unos tanques llenos de cerveza Costeñita y cuando llegaron a Gamarra, Cesar, como por arte de magia los tanques estaban completamente vacíos. Pedro García Díaz fue, además de un excelente cantautor, uno de los dirigentes y motores del folclor vallenato, por ello fue miembro fundador del Festival, director de la oficina de Turismo del Departamento del Cesar y miembro vitalicio de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Dice Pablo que Pedro García fue el primer cantante solista que tuvo la música de acordeón porque Alberto Fernández, que fue de los primeros, cantaba con orquesta. Cuenta también Pablo que el primer disco que grabó Pedro fue el ‘Mosaico Barranquillero’, con el acordeón de Víctor Soto y obviamente Pablo en la caja. Fueron muchos los acordeoneros que grabaron con Pedro García, entre otros Alfredo Gutiérrez, Miguel López, Colacho Mendoza, Florentino Montero, Román López, Chemita Ramos, Rubén Orozco. Pablo López fue uno de los primeros en llegar al lugar donde murió como vivió tranquilamente Pedro García Díaz, pero su inseparable amigo afirma que Pedro pudo morir por la rabia que le produjo la prematura eliminación del tema con el que se encontraba concursando en el Festival. Afirma Pablo que la canción llamada ‘La Prepago’ no tuvo una buena acogida en el concurso por la doble moral con la que la que se miran las cosas allá. Ese día en el periódico se publicó que había sido eliminada ‘La Prepago’. Gabriel García Márquez, uno de los parranderos insignes de nuestra patria, admiró y quiso mucho a Pedro García; de hecho, al llegar Gabo a Colombia entre los amigos que deseaba tener cerca se contaba al kankuamo. Su sobrino José Míndiola, quien lo bautizó ‘Tío Pello’, fue otro de los inseparables de Pedro García; cuando uno escuchaba cantar a Pedro, casi siempre la caja la tocaba Pablo López o José Mindiola. En general, Pedro García Díaz fue un hombre de vida ejemplar, un baluarte de nuestra cultura vallenata, un buen amigo y un buen ser humano en todo el sentido de la palabra; por eso el homenaje póstumo que le rinden estas líneas es infinitamente poco, para lo que el mereció. Paz en su tumba. El tiempo Jorge nain ruiz

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